Bastardos intereses contra la UAS

Incitación a la barbarie

¿Qué les parece, paisanos sinaloenses, el título de esta tesis: Construyendo un Estado-Nación sin impuestos…?

A nosotros nos parece, de entrada, una aberración política y socialmente anarquizante. ¿Cómo puede existir y actuar un Estado nacional como el mexicano, constitucionalmente tutelar de los Derechos Sociales, sin ingresos fiscales para cumplir su papel de rector e impulsor de la economía productiva?

“Estado sin impuestos”. Por lo visto, es una barbaridad que parece compartir el presidenciable secretario de Hacienda, Luis Videgaray, quien se ha comprometido a no alterar el régimen tributario a su cargo.

No sorprenda, sin embargo, la descabellada propuesta: Se inscribe en la lógica brutal del neoliberalismo depredador. Y no es casual: La tesis la redacto “un mexicano” en el Reino Unido para la obtención de un posgrado en la Universidad de Oxford.

Recordar nomás que, en la pasada década de los ochenta, la Primera Ministra de Inglaterra, Margaret Thatcher, se alió al presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, para poner a caballo la Revolución Conservadora, carta de navegación del Consenso de Washington a fin someter al imperio a las economías llamadas periféricas; estrategia que ha tenido un efecto búmeran en las metrópolis financieras.

El autor no niega la cruz de su parroquia

No sorprenda la desquiciada y desquiciante propuesta: Su autor fue formado en la privada Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México, alma mater de Los pirruris, identidad dada a los señoritos “hijos de papá”, después conocidos como yupis.

Vale la puntualización: “El Estado impartirá educación preescolar, primaria, secundaria y media superior…”. Ese derecho lo ejercerán los mexicanos a título obligatorio y gratuito.
Así lo establece la Constitución en su artículo Tercero. Circunstancias históricas y razones democráticas auspiciaron que el Estado asumiera la responsabilidad de apoyar con recursos presupuestales la educación superior a cargo de la Universidad Pública.

En diversos espacios editoriales hemos denunciado tercamente que, a partir de las presidencias panistas conocidas cono La docena trágica, desde el gobierno central mismo se desencadenó una feroz ofensiva contra la universidad pública, mientras que se favorecía la proliferación de centros de estudios superiores privados, donde los programas se orientan a la formación de cuadros gerenciales para el servicio a corporativos empresariales insertados en la globalización.

Incluso, a finales del sexenio del panista Felipe Calderón Hinojosa, egresado de la privada Escuela Libre de Derecho, éste lanzó un multimillonario plan de becas destinados particularmente a alumnos de esos centros privados, con cargo a la banca de desarrollo. Esto es, contra la banca administrada por el Estado.

¿Cómo se entiende la tesis de un Estado-Nación “sin impuestos”, si el primer derecho social tutelado por el Estado mexicano, es el de la Educación, cuyo criterio se orientará contra “la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios”, según el artículo constitucional citado?

De asesor a secretario de Educación Pública

El autor de dicha iniciativa “académica”, egresado de la privada Universidad Iberoamericana, fue asesor del gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, quien lo hizo en 2012 jefe de la Oficina de la Presidencia de la República. Nada más, pero nada menos.

El autor de la tesis comentada ¡Señoras y señores!, es Aurelio Nuño Mayer, a quien el presidente Enrique Peña Nieto, egresado a su vez de la privada Universidad Panamericana, regenteada por el Opus Dei (“obra de Dios”) nombró el 27 de agosto de 2015, secretario de Educación Pública (SEP). Nada más, pero nada menos.

Nuño Mayer ha caracterizado su gestión como titular de la SEP por la apelación a las fuerzas armadas federales para imponer al magisterio de educación básica exámenes de evaluación conforme su visión de la Reforma Educativa. La resistencia de los docentes a esos exámenes la han pagado con fulminantes ceses masivos y cárcel.

La vocación autoritaria de Nuño Mayer se confirmó con la reciente subordinación de la administración del Instituto Politécnico Nacional (IPN) a su despacho personal en la SEP.

En la entrega anterior de Observatorio Universitario, escribimos que esa inconsulta decisión tendría resultados de pronóstico reservado. El pasado miércoles, los alumnos de diez de 19 planteles de educación Media Superior (todos de Estudios Científicos y Tecnológicos) del IPN declararon el primer paro de labores.

Ahora es la reacción de la SEP la que diagnosticamos como de pronóstico reservado. Por lo pronto, Nuño Mayer salió con el cuento de no se dejen engañar. ¿Por quién? ¿Con qué fin?
¡Cuidado! El detonante fue activado

En estos días, es El Poli, de entrañable cercanía con generaciones sinaloenses.

Pero el caso del IPN se significa porque está en el esquema del ataque a la Universidad Pública. Si las primeras líneas de esta entrega fueron una incitación a los paisanos, el sentido de la advertencia es que la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) está en riesgo de no pasar ilesa por esa embestida.

El temido retorno de los brujos nos obliga a recordar que -a partir de la primera mitad de la década de los setenta-XX-, la UAS ha estado en la mira y bajo el acoso de intereses económicos, políticos y religiosos, que no conciben ni aceptan que la máxima casa de estudios esté poblada por nutridos segmentos adolescentes y juveniles provenientes de las clases populares.

Frente a la UAS, esos intereses -dicho sin tapujos “de clase”-, apoyados desde el gobierno del estado mismo, han fomentado el registro de opciones universitarias poderosamente fondeadas en lo financiero que, sin embargo, no resisten un examen de oposición de cara a la calidad académica de la UAS, reconocida ya por instancias nacionales e internacionales.

En un sistema de libre mercado, huelga decir que los fines de aquellos intereses privados operan dentro de los límites de la legitimidad. A cada quien su Derecho, así lo ejerza contra el deber, como contraprestación obligada.

Los sospechosos compañeros de viaje

Lo que nos parece absurdo e inmoral, es que la defensa de un interés particular sirva de coartada a los partidos políticos para meter en su estrategia de campaña electoral el ataque contra la UAS, custodia del interés social.

Más grave aún: Que facciones beligerantes de individuos formados en la propia UAS -algunos de los cuales medran alegre y cínicamente en su Tesorería- se presten como compañeros de viaje a una ofensiva en la que está de por medio el futuro de las nuevas generaciones sinaloenses.

La mezquina ambición electorera, pues, por encima del sagrado derecho de la familia sinaloense a aspirar que sus hijos tengan la oportunidad de un porvenir mejor al que los padres no pudieron tener acceso.

No pellizcar los testículos al tigre, era la prudente recomendación de los viejos para evitar suicidas actos de provocación.

No recurrimos al tremendismo: En todo el país la pradera está seca y cualquier chispa puede incendiarla.

Aprender en cabeza ajena no es mal consejo: El secretario federal de Educación, el pirruri Aurelio Nuño Mayer creyó posible, con “toda la fuerza del Estado” representada por pelotones federales, imponer una política educativa rechazada mayoritariamente. Le ha salido el tiro por la culata.

No han bastado las amenazas, los masivos ceses laborales ni encarcelamientos de maestros para lograr autoritariamente el fin de una reforma que ya costó la titularidad al ex secretario Emilio Chuayffet Chemor.

Remover los fantasmas del 68 y 71 en la Ciudad de México, los del 72-73 en Sinaloa, no acredita ni voluntad ni inteligencia políticas para dirimir controversias civilizadamente. Es una incitación a la barbarie de la que nadie se salva, porque no queda piedra sobre piedra. Es cuanto.