Pregunta… ¿Sin respuesta?

Cuando empezó la actual legislatura, en una de las visitas del entonces líder nacional del PRI, César Camacho, llevó a todos sus diputados locales a una reunión con el gobernador Malova.
Ahí en dicha reunión, César Camacho dictó la línea a seguir. “Malova es mi amigo y el PRI lo va a apoyar, por eso les pido a todos ustedes que lo apoyen”.

Esas fueron las palabras de César Camacho que explican la sumisión del actual Congreso ante el Ejecutivo. Los diputados priístas sólo acatan órdenes superiores.

Pero algo similar se repitió en dos ocasiones más. La primera cuando se dio el cambio en la dirigencia estatal del PRI ante la negativa de Jesús Burgos Pinto de disciplinarse y acatar órdenes de un gobierno que años atrás los había derrotado bajo otras siglas.

Con la llegada de Martha Tamayo a la dirigencia estatal del PRI, ocurrió algo similar. Así como César Camacho llevó a Jesús Enrique Hernández Chávez al Tercer Piso primero como dirigente priísta y luego como coordinador del Congreso, lo mismo sucedió con ella. La llevaron a presentar ante quien sería su jefe político a quien hasta el momento ha obedecido ciegamente y obedecerá mientras no exista cambio de línea.

Pues bien, con estos antecedentes, en las reuniones que realiza el delegado del CEN del PRI por los municipios se viene presentando un pregunta que literalmente se ha negado a contestar pero que en los hechos si tiene respuesta.

1.-El pasado miércoles, en una reunión con la nomenclatura priísta de Navolato a la cual asistieron los expresidentes vivos – solo faltó el diputado federal Evelio Plata- así como el diputado local, los líderes de sectores, dirigentes de módulos de riego, funcionarios municipales etc, hubo una pregunta que no tuvo una respuesta directa y clara.

2.-Resulta que el delegado Ramiro Hernández, queriendo prenden los ánimos y revivir el orgullo de los priistas, conminó a los presentes a defender con todo a sus gobernantes, a sus dirigencias y a sus cuadros.

¿Dónde estuvo el PRI cuando todo mundo atacó al presidente Peña con el caso Ayotzinapa?, ¿Dónde están los priístas cuando su presidente municipal enfrenta un problema?.

Esas preguntas les hacía Ramiro Hernández a los presentes al tiempo que les ponía de ejemplo que los priístas se caracterizan por ser democráticos, respetuosos de las leyes y no traían el ADN belicoso del PAN quienes por todo protestan. Si el PRI pierde una elección acepta los resultados y no demanda; les decía.

Hay que aprender a defender a nuestros gobernantes, no hay que dejarlos solos, les decía.

3.-Ante las palabras de Ramiro Hernández que les pedía a los priístas defender a su partido, a sus gobernantes, finalmente se prendió la mecha. Se cuenta que ahí, el expresidente municipal Antonio Yamaguichi quien fue el primer alcalde de Navolato, hizo la pregunta que ante la base no tiene respuesta de sus dirigentes.

4.-Antonio Yamaguchi le pidió de favor a Ramiro Hernández que contestara la siguiente pregunta. “Señor delegado” le cuestionó. ¿Ante tanta confusión de los priístas en Sinaloa el PRI es oposición o es partido en el poder?. Y es que lo que sabemos, es que el actual gobierno derrotó al PRI en el 2010 y llegó bajo las siglas de una alianza formada por el PAN, PRD y otros partidos.

Pero además, este gobierno ha golpeado a los priístas, ha golpeado a los gobernantes priístas como al alcalde Miguel Calderón, le ha hecho mucho daño a muchos los priístas, pero los dirigentes parecieran estar a su servicio.

Entonces le pedía. “Digamos si debemos apoyar o combatir a Malova”

5.-Ante tal pregunta directa y que fue replicada por tres o más de los presentes, al final, a la hora de las respuestas, Ramiro Hernández solo alcanzó a decir que los priístas tienen la obligación moral de salir a defender al presidente Peña, de salir a defender al alcalde Miguel Calderón. No pidió ni apoyo ni combate para Malova. En pocas palabras, la respuesta a la pregunta de la base priísta no llegó de labios de su dirigencia.

6.-Sin embargo, los hechos a lo largo de estos tres últimos años dan la respuesta. La dirigencia nacional ha pactado con el gobierno de Malova y ha puesto a su servicio a la dirigencia estatal y al Congreso. Los leales y los traidores parecieran ya no existir en Sinaloa ante los ojos de sus dirigentes y todos son ya una sola familia. ¿Lo entenderá la base o se reeditará una nueva lucha entre los priistas que se quedaron en el 2010 y los que se fueron pero ya están de regreso y tienen el control del partido?

7.-Lo cierto es que estas diferencias se reviven no solo con los priistas de Navolato, ya sucedió en Ahome con los priístas desplazados por el Malovismo, es el discurso del alcalde Sergio Torres, es la postura de los Senadores quienes reclaman se premie la lealtad, pero sin querer ver que los intereses y el pragmatismo cupular pudieran pesar más.

8.-Por lo pronto, para los priístas que buscan respuesta de si son oposición o gobierno en el poder, quizá se les dificulte encontrarla en los labios de su dirigencia, pero bien pueden encontrarla en los hechos y en los sucesos.

Ya lo dijera una vez Martha Tamayo. “Todos somos priístas”.

¿Lo entenderán quienes se quedaron en el PRI en el 2010 y han sido desplazados por los que se fueron y están de regreso?. Ese es el tamaño del reto que ahora tienen sus dirigentes para reconciliarlos a todos. ¿Lo irán a lograr de aquí al próximo proceso electoral?.

Habrá que estar pendientes.