Crece Héctor M. Cuén y crece el PAS

El Partido Sinaloense es la construcción de un estrategia de los sinaloenses para los sinaloenses, delineada y liderada, con precisión milimétrica, por Héctor Melesio Cuén Ojeda; es obra maestra de un movimiento político de universitarios, jornaleros, jóvenes, ejidatarios, pescadores, comerciantes, políticos, empresarios, ciudadanos todos, interesados en abrir espacios de participación política para servir a la sociedad.

El PAS es un partido a contracorriente de los intereses creados por el PRI y PAN, que exacerba los ánimos del viejo y nuevo perredé y Morena, que han venido perdiendo espacios entre la gente pensante de Sinaloa.  

La creación del Partido Sinaloense obedece a la necesidad de los sinaloenses a poseer un ente político propio, con espíritu y vida que alimente los anhelos de las familias de la entidad; el PAS no es una ocurrencia; quienes saben de política entienden que Héctor Melesio Cuén no es ningún improvisado, que conoce perfectamente las leyes electorales, las limitadas reglas jurídicas de la política y juega en las reglas formales, legales, violadas constantemente en los procesos electorales por el PRI, PAN y sus aliados, el PVEM y el PRD.

Sabemos que la creación del PAS le dio un lugar privilegiado en la mesa de las negociaciones, le permite encausar movimientos de la sociedad y de amplios segmentos de universitario de la UAS –ya se suman activos pensantes de la UdeO, UAIM, UPS y otras entidades-, participando con cuadros políticos preparados forjados en las aulas y abriendo coyunturas a la participación a líderes sociales relegados de los partidos políticos tradicionales.

El PAS hace historia y construye un nuevo Sinaloa: en México no existe un partido político con las características del PAS, no existe una institución partidista cuyos resultados electorales en su primera elección le retribuyeran tres diputados locales, regidurías, y una alcaldía en coalición (Sinaloa de Leyva), lo que significa que tiene una respuesta aceptable entre la sociedad sinaloense.

Días atrás, en los tres últimos viajes que realice a la Ciudad de México, miembros del Club de Periodistas de México y del Club Primera Plana, me preguntaron, con insistencia, por el PAS y su dirigente Héctor Melesio Cuén Ojeda: ¿Qué es eso que lo convierte en una fuerza política de primera línea? ¿Dónde generó su estructura, organización y su capacidad de movilización? ¿Quién es el cerebro detrás de este eficiente modelo político?

Para los periodistas nacionales, una de las respuestas está en el hartazgo de la sociedad sinaloense. De la necesidad real de pertenencia a un partido político suyo, estatal, que represente los intereses de sus comunidades y ciudades. La oportunidad que se da la propia sociedad de empujar un liderazgo social que sea su voz y su fuerza ante las instancias gubernamentales. Cuén Ojeda se erige así en un verdadero fenómeno político.

A la sociedad sinaloense le ha fallado el PAN como oposición y como gobierno. El PRD desarticulado y confrontado se alejó de la lucha social. El  Verde permanece sumido en precaria condición de partido violatorio a las leyes electorales. El PRI es férreo a su propio cacicazgo. Todos le han fallado a los sinaloenses, incluso Nueva Alianza, plagado de dirigentes proclives a la corrupción.

Sinaloa pues es tierra fértil para una nueva opción política. Esa alternativa se llama Partido Sinaloense. Con ideología y plataforma política propia, el PAS se aleja del oportunismo, pragmatismo, camaleonismo, estigmas que arrastran el PRI, PAN y PRD y otros partidos tradicionales. El PAS ya ha dado demostración de su fortaleza: Es un todo terreno eficiente, una maquina electoral de avanzada, bajo la dirección de un excepcional operador político: Héctor Melesio Cuén Ojeda.

El PAS será fundamental para el proceso electoral 2016 ya que las opciones de su fundador y líder son amplísimas. La institución política que creó le dará buenos resultados. El PAS ganará mucho más de lo que tiene ahora. Podría afirmar que están en la antesala de la gubernatura y de ganar 8 distritos uninominal de mayoría, ocho alcaldías y 8 diputaciones plurinominales.

Los datos son reveladores: en su segunda incursión, el cuenismo, por la vía independiente, se ubicó como segunda fuerza política en dos distritos electorales federales, y en otros como la tercera fuerza política. Ni el uso de agentes de los cuerpos policiales contra activistas del PAS ni el reparto de despensas y dinero de los candidatos del PRI logró parar la avanzada política electoral del cuenismo y la sociedad.    

Antes, semanas atrás, con el apoyo ciudadano, se logró la colección registro de más de 227 mil firmas  de sinaloenses, para solicitar al Senado de la República diera curso a la iniciativa de revocación de mandato y la segunda vuelta. Así pues, en tres años, el PAS ha conformado una estructura territorial que garantiza más de 300 mil votos en las urnas. Si la sociedad sigue el curso del Proyecto PAS en el 2016 los votos se multiplicarían.

El proyecto es firme rumbo al 2016. No tiene reversa. El PAS capitalizará votos para Héctor Melesio Cuén y sus candidatos a alcaldes, diputados y regidores. Y el Cuén le dará votos a todos los pasistas. El fundador del partido tiene amplias posibilidades de ganar  de todas todas. Es imán para la urna, suma y multiplica. Los ataques en su contra, las caricaturas que a diario se le publican, ofrecen la idea-lectura a sociedad de que hay grupos políticos interesados en frenar el avance de una nueva opción política. Que las críticas no son sanas sino parte de un complot de los miembros del  establishment.

Tanto ataque por sistema despertó a la sociedad, la convence de que los grupos de Poder, los caciques se niegan al avance democrático de Sinaloa y tratan a toda costa de cerrar los espacios de participación a la ciudadanía a través o por medio de una nueva opción, el PAS, que no encaja en sus intereses.