Para 2018, la caballada sigue igual de flaca

Si con esos bueyes hay que arar, no te arriendo las ganancias. Es lo menos que se le puede decir a Enrique Peña Nieto a bote pronto. Ya que del gabinete presidencial ha de salir el relevo en 2018, sólo sobreviven, maltrechos por añadidura, los secretarios de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y de Hacienda, Luis Videgaray Caso.

Aurelio Nuño, quien desplaza a Emilio Chuayffet Chemor en la Secretaría de Educación Pública, llega muy verde y la oportunidad de madurar en los próximos veinte meses se la cebará el intransigente magisterio disidente que, de otro lado, retoma Bucareli como centro de negociación de su exigencia de revertir la Reforma Educativa.

Huera quedó la expectativa de cambios sustanciales en el primer círculo del Presidente quien, a falta de equipo de reserva, se conformó con un enroque en el que manda al aprendizaje en sus nuevas áreas a los secretarios encargados de despacho a los que se les negó una evaluación seria y estimulantemente compensatoria.

Hombre del pavimento y acostumbrado a los amables salones financieros y diplomáticos, ¿qué animo le queda al ex canciller José Antonio Meade para darse baños de pueblo con el infelizaje que recibe las migajas del asistencialismo gubernamental en las remotas hondonadas y montañas del territorio nacional?

Promover playas y presidir inauguraciones de desarrollos hoteleros, ¿le basta a la sobrina de los Salinas de Gortari, Claudia Ruiz Massieu para el ejercicio de una diplomacia que tanto acreditó a México en el concierto de las naciones?

No será lo mismo para la pretensa Rosario Robles Berlanga (no necesito vejigas para nadar) hacer clientelismo electoral desde la Sedesol, que intentarlo desde la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, dependencia reducida además a la función de simple agencia inmobiliaria para rescatar, rehabilitar y revender millones de viviendas abandonadas.

¿Esperaría Enrique de la Madrid repetir la hazaña de su padre Miguel para llegar a despachar en Los Pinos con el apoyo de los turisteros? Ahí hay lavado de dinero, no de promoción del voto electoral.

Hace apenas unas horas, Peña Nieto blasonó que el sector rural y la producción agropecuaria son los salvan los el magro crecimiento económico. Y manda a las regaderas a Enrique Martínez Martínez. ¿Así se premia la eficiencia? Que alguien me explique.

En fin: Del oscuro túnel por donde ha de transitar la sucesión presidencial de 2018 no podrá salirse en veinte meses con meros perros de contacto.