La gente se está matando

Qué pasa por la cabeza de las personas y que está pasando en nuestra sociedad que cada vez son más aquellos que deciden suicidarse, salir, como se dice, por la puerta falsa? Sintetizando. Estudios sobre el tema indican que la falta de empleo genera un estrés en ocasiones mortal, por lo que la desocupación obligada es uno de los principales factores que tienen los mexicanos, seguida por enfermedades terminales como cáncer, el Sida, diabetes, y la ya tan famosa depresión que sin duda alguna es el detonante para inducir a la persona para que atente contra su propia vida.

En menor escala se instalan como causas del suicidio los problemas pasionales y del famoso bullyng, donde los más vulnerables son niños y adolescentes. No se pueden prevenir todos los suicidios, pero sí la mayoría.

Tanto a nivel comunitario como nacional, se pueden tomar varias medidas para reducir el riesgo, entre ellas las siguientes: reducir el acceso a los medios para suicidarse (pesticidas, medicamentos, armas de fuego, etc.); tratar a las personas con trastornos mentales, y en particular a quienes padecen depresión, alcoholismo o esquizofrenia; seguimiento de los pacientes que han cometido intentos de suicidio; fomentar un tratamiento responsable del tema en los medios de comunicación; formar a los profesionales de la atención primaria de salud.

A un nivel más personal, es importante saber que sólo un escaso número de suicidios se producen sin aviso. La mayoría de los suicidas dan avisos evidentes de sus intenciones. Por consiguiente, deben tomarse en serio todas las amenazas de autolesión.

Además, la mayoría de las personas que intentan suicidarse son ambivalentes y no buscan exclusivamente la muerte. Muchos suicidios se producen en una fase de mejoría, cuando la persona tiene la energía y la voluntad para convertir sus pensamientos desesperados en una acción destructiva. No obstante, una persona que alguna vez haya tratado de suicidarse no tiene por qué estar necesariamente siempre en riesgo.

Los pensamientos suicidas pueden reaparecer, pero no son permanentes y en muchos casos no vuelven a reproducirse. Uno de cada 10 intentos es concluido, lo que coloca a México en el noveno país de muertes autoinfligidas, de una lista de 53 aproximadamente.

Según la OMS, sólo un escaso número de suicidios se producen sin aviso. La mayoría de los suicidas dan avisos evidentes de sus intenciones. Por consiguiente, deben tomarse en serio todas las amenazas de autolesión. En la última estadística de INEGI: Estadística de suicidios de los Estados Unidos Mexicanos 2009, quedó asentado que en nuestro país se suicidaron 5,190 personas, 4201 eran varones y 989 mujeres. La mayoría prefirió el mes de mayo, la minoría, febrero. Del total de personas que se quitaron la vida, 2 mil 197 fueron solteros y mil 978 casados. Muchísimos decesos fueron en sus propias viviendas, pero también hubo suicidios en escuelas, calles e instituciones.

El medio más utilizado para quitarse la vida es el ahorcamiento con casi 4 mil, siguiéndole los métodos de dispararse con un arma larga y el envenenamiento, aunque también hubo quienes preferían saltar de un edificio o arrojarse a un vehículo. Adolescentes y jóvenes entre 15 y 24 años, ocupan el primer lugar en sectores vulnerables, en segundo lugar se ubican personas adultas y en terceros adultos mayores, sin embargo se ha detectado un incremento en niños menores de 10 años. El suicidio es la única muerte que puede ser prevenida. No se pueden prevenir todos los suicidios, pero sí la mayoría.