Juicio político a Ríos Estavillo de la CEDH

No son pocos los sinaloenses víctimas de delitos que ya acarician la idea de encauzar una demanda de juicio político contra el apócrifo e inútil titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Juan José Ríos Estavillo. Lo piensan las familias de los desaparecidos de El Fuerte y Ahome y del resto de los municipios de Sinaloa. Abrazan esa intención los parientes –hijos, padres, viudas-, de quienes han sido encontrados enterrados en tumbas clandestinas. Sueñan con querellar a Ríos Estavillo cientos de familias que no gozan de ninguna protección sus derechos humanos y que han sido flagelados por los abusos o atropellos de cuerpos policiacos o por los miembros del llamado aparato gubernamental. Quienes reclaman sentar en el banquillo de los acusados son también los universitarios. Sí. Decenas de familias de trabajadores y estudiantes de la Universidad Autónoma de Sinaloa que han sido arteramente asesinados y a quienes Juan José Ríos Estavillo les ha dado la espalda. Si señor ¿¡Qué te hicieron los universitarios!? ¿¡Hasta cuándo vas a entrar en defensa de los familiares de las víctimas de horrendos crímenes y dejar de una vez por todas de ponerte de lado de los asesinos!?, es el grito de los universitarios.

Las familias de las víctimas de la ola criminal carecen del respaldo de la Comisión Estatal de Derechos Humanos que tal parece ve como su principal enemigo a la Universidad y a las clases económicamente desprotegidas de Sinaloa colocándose al lado de los asesinos, como su vulgar defensor de oficio, o bien no emprende ninguna acción para exigir a las autoridades que se investigue y se detenga a los responsables de los homicidios ¿Qué clase de ombusman es entonces Juan José Ríos Estavillo? No es uno ni dos los universitarios asesinados.

El periodista Martín Martínez hace un recuento, aquí en el semanario Proyecto 3/Voces que Rompen el Silencio, de la cadena de crímenes perpetrados contra universitarios. Nada más contra los universitarios, que conste, pero en realidad son miles los sinaloenses asesinados, cuyas familias exigen que el perverso presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos alce su voz contra las autoridades exigiendo el esclarecimiento de cada uno de los homicidios. Sin embargo, el contexto de las investigaciones de carácter policial-criminal ¿Dónde se ubica a Ríos Estavillo? En la defensa real, pública, los acusados de los asesinatos, victimizándolos, creándoles escenarios mediáticos para hacer creer a la sociedad que son inocentes ¿Esa es su función? No es ocioso así que los familiares de víctimas de delitos acaricien la idea de pedir al Congreso Local se encamine un juicio político contra Ríos Estavillo por protector de criminales, omisiones y simulaciones. No es ocioso. Ya hay antecedentes al respeto. En el pasado reciente más de 85 personas y varias ONG´s presentaron ante la Cámara de Diputados una denuncia de juicio político contra Raúl Plascencia Villanueva, otrora titular de la CNDH por “no defender a las víctimas de violaciones de Derechos Humanos; y utilizar a la CNDH para fines distintos a la defensa de los derechos humanos”.

Plascencia Villanueva incurrió en faltas como Titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la más reciente fue la masacre de Tlatlaya en la que aseguró que los decesos fueron producto de un enfrentamiento con militares, cuando había declaraciones de una presunta ejecución. Además tenía conocimiento pleno de las siguientes violaciones a los derechos humanos y no emitió las recomendaciones pertinentes: Las setenta mil personas asesinadas durante el mandato de Felipe Calderón. Los “miles” de migrantes calificados como secuestrados, desaparecidos, extorsionados, asesinados, etcétera. El millón 600 mil millones de víctimas de “desplazamiento forzado” a consecuencia de la violencia del crimen organizado. Los “cientos de miles de personas” detenidas por el Gobierno Federal, señaladas como delincuentes durante el mandato de Felipe Calderón. Las 25 mil 276 personas desaparecidas en lo que va del mandato del Presidente Enrique Peña Nieto. La masacre de los 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas. Los detenidos arbitrariamente el 1 de diciembre del 2012.La nueva ley de Telecomunicaciones y las posibles violaciones a derechos humanos. El caso de Florence Cassez. Las víctimas nunca fueron una prioridad para la CNDH y al parecer, mucho menos para el otrora titular.

El titular de la CNDH y Ombudsman nacional, funcionó como una figura protocolaria que no actuó en los casos anteriormente mencionados. Raúl Plasencia terminó su periodo como presidente el 15 de noviembre del 2014 después de ver frustradas sus intenciones de reelección, apoyadas por Juan José Ríos Estavillo. Familiares de víctimas de delitos ya documentan en Sinaloa las falsedades, perversidades, omisiones, irregularidades y el uso de la CEDH para fines distintos a sus funciones. Incluyen la simulación en apoyo a los desplazados por el narco, la violación a los derechos humanos en las Escuelas de Tiempo Completo, atropellos a los trabajadores del ingenio Mochis, desaparecidos y personas no identificadas en tumbas clandestinas, enfermos no atendidos por dependencias de salud. Brotan por decenas de simulaciones de la CEDH incluyendo sus acciones perversas para intentar desviar la acción de la justicia en el caso de los asesinatos de universitarios, por quienes no mueve ni un solo dedo. Así no es ocioso pensar encauzar un juicio político contra Juan José Ríos Estavillo ¿verdad?….(SOS: en Los Mochis, colonias populares y sindicaturas: el agua que suministra la Japama es de pésima calidad ¿Dónde estará la Secretaría de Salud?)