Clonan boletos guindas

Detectan boletos clonados para ingresar al estadio Ángel Flores; nadie puede detener la reventa a las afueras del inmueble.

Si bien es cierto la efervescencia beisbolera regresó a la capital del Estado con la buena participación en la Liga Mexicana del Pacifico de los Tomateros de Culiacán, familias enteras provocan sobre cupo en las gradas del estadio general Ángel Flores el cual vivirá sus últimos juegos esta temporada para ser demolido y construir en el mismo terreno un nuevo estadio.

Sin embargo el tema deportivo se salió de las tribunas para ser un negocio entre los mismos aficionados que han optado por invertir su dinero para comprar boletos en taquilla y revenderlos al mejor postor.

Desde los juegos de semifinal, se logró apreciar largas filas de personas que aglutinaron las taquillas del estadio para adquirir su boleto de entrada, sin embargo aprovechando las políticas de la organización guinda de comprar cinco boletos por persona, familias enteras llegan hasta la taquilla para hacer negocio redondo y poder revender los boletos hasta al doble precio que se venden en el estadio.

Ni la misma organización de Tomateros de Culiacán, ni la dirección de gobernación, ni mucho menos el Ayuntamiento de Culiacán hacen algo para frenar este delito, el cual, según la multa en otros estados, es de 10 mil pesos para quien sea sorprendido ofreciendo boletos fuera de taquilla.

El mismo negocio de reventa ha sobre pasado los límites, algunas familias que llegan al estadio de béisbol y que compran su boleto con los llamados “revendedores”, se han llevado la sorpresa del año al llegar a los torniquetes de entrada y ser regresados por entregar boletos “clonados”.

En una denuncia por parte de una de las víctimas del llamado “pirataje”, señaló que fue el pasado domingo 18 de enero en el sexto juego de la serie final entre Tomateros y Mexicali cuando en una de las calles aledañas al Ángel Flores compró cinco boletos a un precio de 500 pesos, (cuando en taquilla son vendidos en 180 pesos), al llegar a la entrada para disfrutar del juego de pelota, el personal de seguridad observó los boletos y no permitió el acceso al lugar porque no eran boletos originales.

A esta mala organización y la cual mancha la buena intención de la directiva beisbolera, se suma la intervención de elementos de la Policía Municipal de Culiacán los cuales no hacen nada por detener la venta ilegal, se aprecia que a pesar del operativo de vigilancia implementado, se hacen de la vista gorda y como si vendieran chicles los “revendedores” ofrecen los boletos en la vía pública.

Además, existen denuncias de familias que con la buena intención acamparon a las afueras del estadio para comprar sus boletos, que hombres y mujeres que pernoctaron se la pasan ingiriendo bebidas embriagantes sobre la calle y con estéreos a todo volumen sin que la autoridad haga algo, los mismos vecinos de la calle Constitución también denunciaron que a pesar de llamar al 066, la autoridad ni por el lugar se paró para vigilar este tipo de acciones que van en contra del Bando de Policía y buen gobierno.

Las redes sociales como el facebook se han convertido en un aparador para que personas ofrezcan desde ese lugar boletos para los juegos de Tomateros de Culiacán.