Héctor Echavarría, el médico de los muertos Carlos Feltón y su falsa religiosidad navideña

Quienes están cerca del alcalde de Mazatlán, Carlos Felton, dicen entró en su fase navideña y que se le ve contento, renovado espiritualmente, entregado a Jesús Nuestro Señor. Bueno, es lo que pregonan como sermón municipal para intentar crearle un rostro humano el inhumano presidente municipal que quedó atrapado en su destino incierto. Ya no da pa’ más. El jefe del ejecutivo municipal gobierna para los turistas –sobretodo de los Estados Unidos, Canadá y de otros países del orbe. Su quehacer está concentrado en “quedar bien”, en atender a quienes visitan el puerto, olvidándose de los mazatlecos de origen, de la zona urbana, no turística, y de las colonias populares. Sindicaturas y comunidades rurales son rehenes del olvido municipal.

Los pobres nada más cuentan y existen para Felton en la época de elecciones. Como anda de cristiano redomado a le recordamos a Carlos Felton el Salmo 40 o la oración del enfermo: “Dichoso el que cuida del pobre y desvalido/en el día aciago lo pondrá a salvo el Señor/El Señor lo guarda y lo conserva en vida/para que sea dichoso en la tierra/y no lo entrega a la saña de sus enemigos/El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor/calmará los dolores de su enfermedad”. Y prosigue: “Yo dije: Señor, ten misericordia/sáname, porque he pecado contra ti/Mis enemigos me desean lo peor: ´A ver si se muere, y se acaba su apellido´/El que viene a verme habla con fingimiento/disimula su mala intención/y, cuando sale afuera, la dice”. Quizá sea una cuestión karmatica o un castigo para Felton, pero este año que se cierra, le fue muy mal, no solo en su función pública: su hermano Roberto Ernesto Felton González murió presuntamente a causa de un derrame cerebral. Y en enero falleció su madre Judith González de Felton, quien le inculcó las palabras del Señor. 2015 será un año más difícil para Felton. Ojalá se dé cuenta que los pobres y los enfermos existen de a montones en el puerto, que Mazatlán no es exclusivamente turismo extranjero ni cruceros. Que es un municipio con hombres de carne y hueso…..

Siguen falleciendo jóvenes y adultos a causa del dengue hemorrágico y las autoridades de la Secretaría de Salud no se dan por enterados, dedicados, en cuerpo alma, a estirar o comprimir las cifras o estadísticas de morbilidad y mortalidad. En los hospitales de Sinaloa se reportan internos que se debaten entre la vida y la muerte a causa de la enfermedad y Héctor Echavarría, bien, gracias, protegido por el manto del Poder Estatal Plenipotenciario. En Estados Unidos, Canadá, España, y otros países más, Echavarría ya hubiera sido despedido y procesado penalmente por irresponsabilidad en el ejercicio de velar por la salud de la población, niños, jóvenes, adultos y ancianos. En Sinaloa, México, no, el titular estatal de la SSA sigue firme, como si fuera su verdadera responsabilidad mentirle y ocultarle a la sociedad estadísticas y la amenaza real que representa el dengue. A estas alturas, Echevarría ya se ganó el título de “el médico o funcionario de la muerte”. Como no cura a los vivos una vez que termine su periódico al frente de la SSA le recomendamos que abra su consultorio que a las puertas de un cementerio. Julio Garmendia ( 9 de enero de 1898- 8 de julio de 1977) fue un escritor, periodista y diplomático venezolano, nos recrea en su segundo libro “la Tuna de Oro”, que los muertos pueden tener su propio doctor.

“Los muertos en un camposanto clausurado, donde desde hace mucho tiempo no entra nadie del mundo de los vivos, ni siquiera a llevarles flores, de lo cual se quejan, un día descubren leyendo dificultosamente ´a la luz de sus propias cuencas vacías´, el epitafio del celador del cementerio, Pompilio Udano, quien les anuncia la existencia de un médico que les cuida a todos, examinándoles; hasta hallar en alguno de ellos peligrosos síntomas de vida, e indicándoles tratamientos que les permitan llevar una sana vida de muertos”. Los enfermos de dengue hemorrágico mueren completamente “sanos” en Sinaloa y ni en las estadísticas aparecen por lo que es un riesgo para la honorabilidad médica de Héctor Echavarría que retornen a la vida pues serían testigos de cargo de sus mentiras y su ineficiencia….

}El Fuerte, por ser aun un “Pueblo Mágico” –cuando menos su cabecera municipal-, donde los ciudadanos desaparecen sin dejar rastro, con la ayuda de la policía, relatan los familiares de las víctimas, vive el peor de su infiernos, por la llegada a la alcaldía de una especie de “ángel caído”, que ha traído desdichas, desgracias, al pueblo de aquellos lares. El nombre del enviado del averno es Marco Vinicio Galaviz –aborto político de Humberto Galaviz, hombre que fue querido en respetado por los fortenses-. El presidente municipal acaba de rendir “el informe de las mentiras”. De acuerdo al boletín preliminar, reforzado por el discurso demagógico, a Galaviz se le atribuye ¡el rescate de las presas!, la agricultura, la ganadería, la construcción de aulas, centros de salud, y programas de apoyo a los indígenas pisoteados por la propia autoridad municipal. No le dejó nada para su lucimiento personal al gobernador Mario López Valdez ni a funcionarios de su gabinete. Obviamente que nadie le creyó….