El poder legislativo, el Patito Feo

El poder legislativo es el más incomprendido asegura el diputado
Roque de Jesús Chávez López

Lo afirma con tal seguridad que ya no parece temerario. El poder legislativo es el patito feo de los tres poderes. Su imagen la dañan quienes no tienen el perfil, quienes solo van por los votos futuros y quienes no piensan en el desarrollo de Sinaloa a largo plazo.
“Me apena el hecho de que nos comparen muy seguido con ratas, con burros, que no haya un respeto a la figura y al poder que representamos”, puntualiza el Diputado de Ahome, Roque de Jesús Chávez López.
Ser Diputado es una oportunidad, un reto que se debe honrar. Y así lo proyecta para el fin de su gestión.
Su oficina en las estaciones Chávez Radio Cast en la Ciudad de Los Mochis es el lugar de la entrevista en exclusiva para Proyecto Tres. No puede faltar ahí la imagen de Don Roque Chávez Castro, radiodifusor de abolengo y padre del ahora Diputado. A su lado derecho en la pared una lámpara de dos fuentes que desparrama una luz amarillenta.
El legislador es un conversador nato y se siente acompañado por toda su familia, que desde la pared lo miran. Hay fotos de todos. Un reloj como árbol familiar y por toda la oficina aparatos de radio de todos los tiempos de bulbos, transistores y circuitos integrados. Está en casa y en familia.

Sudario legislativo

Es el maestro de la radio. Desde el alma del estudio azul y plata envía sus mensajes a sus radioescuchas. Su vocación lo delata. Es profundamente culpable de adorar la palabra.
Su programa de los sábados “Maestro de la Radio” esta semana le valió de sudario del Congreso. Rompió una promesa de no hablar de esos temas y lo hizo.
“A mí me han dicho rata y me han dicho burro ahora que yo estoy en esto y no digo nada, aguanto, pero ellos y con mucha razón no están de acuerdo”, asienta al referirse a los periodistas en la aprobación del artículo 51 bis de la adhesión de la ley de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Sinaloa.
“Fue muy desafortunado que hayan agregado este artículo 51 bis… El martes anterior que se le dio lectura a esta ley. Nadie, ni los periodistas nos percatamos de la importancia de este artículo el 51 bis”, reconoce al aire en maestro de la radio.
Se le prohíbe el manejo de la información relacionada con la seguridad pública o la procuración de justicia. Esto es claro provocaría la inconformidad de los periodistas del estado y de todo el país, acepta.
Y deja asentado con la aprobación de los contenidos que van a quedar, “Los periodistas, los que van a atender esta área van a enfrentarse a nuevos conceptos, a nuevos términos, a nuevas formas de tratar los temas policiacos, de impartición de justicia y de seguridad pública”.
Aquí lo que implica abunda, “es que a lo mejor ya no va a ver las fotos de los descuartizados tan fácilmente, aquí lo que implica es que ya no vas a poder hablar de culpables sino de presuntos culpables”.
Sin duda dice, son cambios muy importantes y el espíritu de la ley marcha en dos caminos.
“una es la protección a víctimas y que el acusado sea un presunto culpable y dos la ciencia forense con pruebas científicas va a ser de las áreas en donde se van a basar los casos en un futuro”.
Las voces que se opusieron a lo que algunos bautizaron como ley mordaza, sin embargo, lo hicieron con razón, admite, y al hacerlo lo concibe echando mano de una cualidad a la que muchos políticos no dan acuse de recibo.
“Por supuesto, fue muy desafortunado esto, no tengo manera de justificarlo, tuvimos nosotros que habernos percatado de ello. Sin embargo te lo tengo que decir fueron días de varias horas de estar revisando dictámenes, iniciativas y el trabajo era grande…”.
Reconoce que hay una hiperactividad en la mayoría de los Congresos y el de Sinaloa no puede ser la excepción.
“Hay una hiperactividad tanto de los partidos que están generando muchas iniciativas como de Compromisos por Sinaloa”, afirma.
Ya está de vacaciones y su ropa colorida lo confirma, el naranja con flores lo relaja.

Aliado de los Reporteros

“Yo quisiera sentirme de esa manera”, plantea al cuestionársele si es aliado de los periodistas.
“Toda mi actividad primigenia ha sido ser radiodifusor, estar al lado de los periodistas, me duele mucho cuando se expresan de que la mala imagen del estado se debe a los periodistas, a los medios, porque estamos los medios dando a conocer una realidad que a veces no es necesario manejarla de esa manera”.
Y sigue, “Me duele porque hay quienes quieren culparnos a los periodistas y a los medios de las cosas que no pueden cambiar”.
Su expresión no está alejada de la danza de las manos.
“Yo me quiero considerar una aliado y por lo mismo ahí sí, hay algo interesante, yo noto con mis colegas diputados, ellos quieren tratar al periodista de una manera muy especial… Con un tratamiento exagerado para quedar bien…”
Y él sabe que es parte de la familia de los comunicadores y no lo hace así.

Los retos del Diputado

Se separa unos centímetros de su escritorio y ladea el cuerpo. No han pasado tres segundos, pero hubiera parecido una eternidad de no haber sonreído.
Los retos como diputados han sido muchos, precisa.
“Yo tengo otra formación, yo tengo problemas existenciales porque los tiempos en el Congreso de mis colegas diputados y sus intereses a veces son otros, entonces hay que adecuarse a esos tiempos, no todas las reuniones empiezan a la hora que se programan, no en todo lo que tu quieres realizar vas a tener a los integrantes de las comisiones”, acota.
Hace una evaluación, su escritorio está lleno.
“Yo creo que también es muy especial el momento que estamos viviendo… porque siendo la fracción priista mayoría y oposición a veces siento que no somos oposición., nos hemos venido adecuando para no ser un obstáculo a ultranza de lo que tiene que caminar en el gobierno. Eso lo entiendo, que tenemos que ser consecuentes”.
El diputado es de muchos gestos, movimientos. Es reflexivo y duro.
“A veces me apena el hecho de que nos comparen muy seguido con ratas, con burros, que no haya un respeto a la figura y al poder que representamos”.
Y trata de explicarlo. “Cuando llegan gentes que no tienen el perfil ni la habilidad para ciertos puestos, eso de alguna manera daña a las instituciones…De hecho hay muchas instituciones que están representadas por gentes que no deberían estar ahí y que su único mérito es haber apoyado un proyecto”.
Su bigote lo talla en cada ocasión que requiere de un segundo para pensar, su cabeza cuando anima la plática.
“Soy respetuoso de todos mis colegas, creo que el Congreso es un poder mal comprendido, no hay una cultura legislativa entre la sociedad”, puntualiza.

El patito feo

El poder legislativo es el patito feo de los poderes.
“Si, si creo que sí, y prueba de ellos es que los que salimos raspado con la aprobación de este artículo 51 bis fuimos los diputados”, argumenta.
Sabe que cruza por un momento histórico.
“Tenemos que cuidar que la representatividad sea lo más noble, lo más honrosa posible dentro de todos los intereses que se manejan”.
Hay una percepción equivocada establece, de que el Diputado eficiente es el que tiene que estar presentando iniciativas.
“Yo creo que el Congreso es una oportunidad única para conocer de fondo y resolver problemas trascendentales”.
Lo más importante luego de la gestión de tres años asevera es dejar un legado trascendental a largo plazo que no esté marcado por la búsqueda de votos futuros sino por la voluntad de hacer un bien para el estado.
Su recuento le alcanza hasta para bromear.
“Vaya que aquí aprendes a ser tolerante, a tener mucha paciencia, aquí todos somos pares, somos iguales, yo antes de ser diputado era patrón y ahora no, soy tan igual como el más modesto de los compañeros. Todo es escuela y agradecerle al electorado porque fueron los que nos eligieron”.

Micrófono hoy cuidado

Antes para obtener una licencia para hablar en radio se requería de grandes cualidades para los que estaban tras el micrófono, pero hoy no, las obtienen hasta por internet, estima.
Sin embargo, es solo la modalidad del tiempo.
“En el ánimo de la competencia si se están saliendo de control algunas voces, muchas frivolidades, nada que podamos decir que estamos en un caos”.
Solo hay que ponerle atención a las multas que vendrán con las nuevas reformas a las telecomunicaciones.
“Eso va a servir para que los radiodifusores tengan más cuidado a quien pongan en el micrófono”, advierte.
No pierde de vista su vocación de radiodifusor y recuerda lo que no debe perder una persona para vivir bien según la concepción de su padre Roque Chávez Castro.
Se debe, subraya, mantener el sentido común, el buen humor y además no se debe hablar mal de la gente.
Luego voltea a verse así. Es un autoanálisis.
“¿Cómo me siento ahorita con esta oportunidad?, con muchas bendiciones porque estoy en un lugar privilegiado y además me están pagando” y ríe.
La pregunta se va sola. Sigue en el camino de la función pública.
Abre una gran sonrisa y no deja de responder.
“Soy realista, lo que he aprendido aquí es que si por alguna circunstancia vas a ser aunque te escondas vas a ser, pero si no vas a ser aunque pongas en cada esquina tus anuncios y demás no vas a ser”.
Roque así demostró que es el maestro de la radio.