Murió Frankenstein ¡Viva Frankenstein!

¿Y la democracia ‘apá?

Cuando la última presidenta interina del Instituto Federal Electoral, María Marván declaró “levantada” la muy poco solemne sesión postrera, a las 11 horas con 23 minutos del viernes 4 de abril de 2014 se dio por muerto el espantajo que ya apestaba a cadaverina.

En estricto rigor, ese cuerpo había quedado sin alma desde 2000. Se la secuestraron el Pemexgate, los Amigos de Fox y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Aunque lo mantuvieron conectado para tratar de animar artificialmente sus signos vitales, en noviembre (mes de los muertos) de 2012 quedó como toda víctima de los sicarios: Descuartizado. Sólo ambulaban como ánima en pena cuatro consejeros; apenas suficientes para cargar el féretro. Nadie llora sobre su tumba.

Que el IFE muera es ley de la vida. Pero que sólo se le cambie la F por la N para que siga viviendo como INE, no nos anuncia ninguna buena nueva. Con F empieza el nombre de Frankenstein, el demencial médico adicto a la necrofagia, con la que cohabitó y procreó a su monstruosa criatura.

Democracia, víctima de violación tumultuaria

El DR Frankenstein en cartelera lo encarna en estos días el diputado sonorense Manlio Fabio Beltrones Rivera, un cesarista-abortista que medra en el Congreso de la Unión desde hace la friolera de 32 años (más de dos generaciones, si se miden éstas por ciclos filosóficos).

Producto el INE de ilícitos y perversos amasiatos partidarios, Beltrones sin embargo lo presentó como alumbramiento de la democracia, víctima de violación tumultuaria.

Ni acaba ahí la macabra colcha de pedacería de cadáveres. ¿Qué va a ser de otra indefensa víctima: El Código (o como le vayan a llamar) de Instituciones y Procedimientos Electorales)? Lo que quieran que sea los caciques parlamentarios.

Cerco de sangre a orillas de Los Pinos

De acuerdo con las reglas no escritas del resucitado PRI (los viejos y afamados usos y costumbres), es absolutamente probable que la semana pasada se haya dado el primer descarte de entre los acelerados gobernadores que pretenden tragarse la torta de 2018 antes del recreo.

De ser así, el primero en morder el polvo debe ser el desenfrenado gobernador del Estado de México (patria chica de Enrique Peña Nieto), Eruviel Ávila, quien sólo en el primer tercio de su sexenio gastó en promoción publicitaria personal más que lo que gastó su antecesor en todo su mandato.

Al confirmar el operativo especial de seguridad para Edomex, el propio Peña Nieto reconoció que la situación de violencia criminal en la entidad, es peor que la que ha padecido Michoacán desde 2007.

No es para menos, el estado está entre los primeros diez en los que se concentra 74 por ciento de los secuestros a escala nacional. Lo acaba de decir el fiscal federal antisecuestros, Renato Sales Heredia.

El secuestro, por donde quiera que se le vea, deja mas traumas y taras individuales y colectivas que el mismo asesinato.

Es inconcebible e irresponsable que en Edomex se haya dejado avanzar ese alarmante proceso de descomposición. No sólo por que sea la tierra del Presidente, sino porque los lindes de la entidad hacen frontera con las mismitas instalaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional (Campo Militar número 1). Los municipios conurbados más ensangrentados, además, están a escaso kilómetro y medio de Los Pinos. ¿Por cual cabecita loca no pasó esa amenaza inminente sobre la residencia presidencial?

Agoniza el sindicato de gobernadores

Que no nos hagan o no hagamos tarugos con el cuento del nuevo federalismo del que empezó a hablarse al arrancar el nuevo milenio. ¡A otro perro con ese hueso! Estamos hablando, por supuesto, de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago).

Estuvimos en su parto, casi natural, en 2002, en Cancún. El sindicato de gobernadores se constituyó para abanderar al de Veracruz, Miguel Alemán Velasco, para tratar de recuperar (2006) la Presidencia de México, perdida dos años antes por el PRI en manos del Orate de San Cristóbal Vicente Fox.

Fox, sin embargo, le mojó la pólvora a los conspiradores priistas: Empezó a hacer repartidero de los excedentes petroleros y hubo mandatarios priistas que se volvieron más foxistas que Fox. Peña Nieto ni siquiera tuvo que usar esa vejiga para nadar. Le bastó Televisa.

Los aviesos fines de los miembros de la Conago se pusieron nuevamente de manifiesto en el segundo semestre de 2013. Al cederse su presidencia al coqueto gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle (Ramova), se demostró que dicho sindicato tiene sabor, pero no color. El ex priista convertido al PAN, desde agosto del año pasado empezó a usar dicho foro como plataforma para 2018.